Historia para folletín.
Una historia con máscara.
Hay una historia que pide ser narrada. En ella una escena; escena cuyo origen se encuentra en una imagen que desea ser real. Incluye una máscara.
I
-Hola - Dijo el chico con un acento que desea parecer español.
-¿Qué?- Preguntó la Atribulada joven, quien pensó que el último ácido había sido el definitivo.
-Soy el señor Zorro- Dijo el chico, seguro de estar causando una impresión perdurable en la Atribulada joven.
-¿Has besado al más astuto animal de este circo de plástico?- Dijo el chico haciendo un ademán que quería abarcar toda la pista de baile. Que en ese preciso momento los regresó a la realidad de la fiesta. Y en un segundo, en el preciso momento en que el pensaba tomarla por la cintura, una mano pequeña y blanca como la del poema de Urbina, tomo el intoxicante brazo de la Atribulada joven y la regreso al baile.
El chico detrás de la máscara del señor Zorro siguió viendo a la atribulada joven. La vio bailar y besar por toda la pista de baila, en rotación como el Sol. Ácido Sol, pero sol al fin y al cabo.
La cerveza en combinación con el primer cigarro de la noche (que siempre le mareaba) obligó al Señor Zorro a ir al baño y al salir toparse con la Atribulada joven que humedecía sus resecos labios en la boca de una pelirroja que lucía sorprendida. La chica pelirroja al advertir al Señor Zorro hizo un intento de escape, quiso mantenerlo digno y cool, pero su prisa la delató. El Señor Zorro que, como todo voyeur tímido, se sintió avergonzado al ser descubierto, también hizo un intento de salida, la Atribulada joven lo miró y después le bloqueo el paso. Ella quiso quitarle la máscara pero el se resistió y la atrajo hacia él.
-¡Y bien!, ¿cómo sería besar al animal más astuto de todo este circo de plástico?- Dijo la atribulada joven.
-Me temo que menos excitante que besar a esa pelirroja.
-¿Lo dices como hombre o como zorro?
-Lo digo como mamífero, aunque tengo algo más que ofrecer- Dijo el chico que cada vez se tomaba más en serio su papel.
Inmediatamente después, sin soltar por la cintura a la Atribulada joven, el Señor Zorro removió un poco su máscara y sin descubrir mucho su fisonomía, saco la lengua y lamió sus labios. De comisura a comisura, después volvió al centro y los recorrió de arriba abajo, terminando por morder su labio inferior. Un leve sabor a fruta invadió el paladar del Señor Zorro mientras su lengua regresaba a la madriguera. El Señor Zorro degustó el sabor al momento que soltaba la tibia y evanescente cintura de la Atribulada joven. Ella al sentirse libre alzó la mano y dudó un instante con la palma abierta a la altura de la mejilla del Señor Zorro.
-Te esperaré afuera- dijo el Señor Zorro completamente identificado con el papel.
-Estoy con alguien- dijo la Atribulada joven mintiendo mal.
-No tardes- dijo el chico detrás de la máscara.
-No.
-Caminaremos- dijo el Señor Zorro mientras caminaba a la salida.
Hay una historia que pide ser narrada. En ella una escena; escena cuyo origen se encuentra en una imagen que desea ser real. Incluye una máscara.
I
-Hola - Dijo el chico con un acento que desea parecer español.
-¿Qué?- Preguntó la Atribulada joven, quien pensó que el último ácido había sido el definitivo.
-Soy el señor Zorro- Dijo el chico, seguro de estar causando una impresión perdurable en la Atribulada joven.
-¿Has besado al más astuto animal de este circo de plástico?- Dijo el chico haciendo un ademán que quería abarcar toda la pista de baile. Que en ese preciso momento los regresó a la realidad de la fiesta. Y en un segundo, en el preciso momento en que el pensaba tomarla por la cintura, una mano pequeña y blanca como la del poema de Urbina, tomo el intoxicante brazo de la Atribulada joven y la regreso al baile.
El chico detrás de la máscara del señor Zorro siguió viendo a la atribulada joven. La vio bailar y besar por toda la pista de baila, en rotación como el Sol. Ácido Sol, pero sol al fin y al cabo.
La cerveza en combinación con el primer cigarro de la noche (que siempre le mareaba) obligó al Señor Zorro a ir al baño y al salir toparse con la Atribulada joven que humedecía sus resecos labios en la boca de una pelirroja que lucía sorprendida. La chica pelirroja al advertir al Señor Zorro hizo un intento de escape, quiso mantenerlo digno y cool, pero su prisa la delató. El Señor Zorro que, como todo voyeur tímido, se sintió avergonzado al ser descubierto, también hizo un intento de salida, la Atribulada joven lo miró y después le bloqueo el paso. Ella quiso quitarle la máscara pero el se resistió y la atrajo hacia él.
-¡Y bien!, ¿cómo sería besar al animal más astuto de todo este circo de plástico?- Dijo la atribulada joven.
-Me temo que menos excitante que besar a esa pelirroja.
-¿Lo dices como hombre o como zorro?
-Lo digo como mamífero, aunque tengo algo más que ofrecer- Dijo el chico que cada vez se tomaba más en serio su papel.
Inmediatamente después, sin soltar por la cintura a la Atribulada joven, el Señor Zorro removió un poco su máscara y sin descubrir mucho su fisonomía, saco la lengua y lamió sus labios. De comisura a comisura, después volvió al centro y los recorrió de arriba abajo, terminando por morder su labio inferior. Un leve sabor a fruta invadió el paladar del Señor Zorro mientras su lengua regresaba a la madriguera. El Señor Zorro degustó el sabor al momento que soltaba la tibia y evanescente cintura de la Atribulada joven. Ella al sentirse libre alzó la mano y dudó un instante con la palma abierta a la altura de la mejilla del Señor Zorro.
-Te esperaré afuera- dijo el Señor Zorro completamente identificado con el papel.
-Estoy con alguien- dijo la Atribulada joven mintiendo mal.
-No tardes- dijo el chico detrás de la máscara.
-No.
-Caminaremos- dijo el Señor Zorro mientras caminaba a la salida.

